<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436</id><updated>2012-02-16T12:53:55.988-05:00</updated><title type='text'>SOLANGEL</title><subtitle type='html'>Hace mucho tiempo, en la finca de mis abuelos, un anciano me contó esta historia. Años después, le escuché algo parecido a una mujer que vendía sus recuerdos en el mercado. Ella me dijo que la niña se llamaba Solángel. Esta es su historia.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>18</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-3371692552189222348</id><published>2007-01-03T19:31:00.000-05:00</published><updated>2007-01-03T20:03:27.692-05:00</updated><title type='text'>Los guardianes</title><content type='html'>Al poco tiempo el Padre Sol iluminó todas las cosas y se pudieron ver los estragos causados en la desigual batalla que le costara la vida al Río de la Fertilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las paredes de granito estaban destruidas, como si una inmensa mano las hubiera apartado con furia, y a lado y lado del laberinto, cada piedra había sido aplastada, dejando el camino libre hacia la cumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada quedaba en pie. Aturdidos, Solángel y Toringa habían salido de la cueva y buscaban con insistencia al Río. Sus esfuerzos los interrumpieron cuando la niña fijó sus ojos en el fondo del abismo. Y vio lo que los demás no podían ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abajo, en lo profundo del abismo, un inmenso remolino sin fin se había tragado a su amigo. La oscuridad era completa y tan sólo se escuchaba el eco que, atrapado, no podía escapar, convirtiendo en lamento la muerte de Las Sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vámonos, él ya no volverá con nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras ascendían hacia la cumbre, Solángel le contó a Toringa lo que había visto. La tristeza se apoderó de ellos mientras un frío extraño se incrustaba en sus cuerpos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solángel sabía que quien había  venido a buscar estaba cerca, un poco más arriba, en esa cumbre enigmática que siempre había estado oculta a la vista de los hombres y a la que ella se dirigía con paso inseguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prosiguieron el ascenso y varias horas después el silencio absoluto reemplazó los rumores que traía el viento, mientras una bruma blanca envolvía todas las cosas y, con lentitud, las borraba como si jamás hubieran existido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, al mismo tiempo, se iba formando un paraje visible tan solo a los ojos de la niña y que no le era del todo desconocido. Desde que cumplió los siete años y fue iniciada por su padre en los misterios de la naturaleza, aquel lugar había estado presente en sus sueños. La llanura sin fin, el silencio, la soledad, la ausencia de colores, eran sus características.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, siempre que deseó ir más allá, dos inmensas estatuas de piedra se le atravesaban en el camino. Las recordaba una al lado de la otra, imponentes y tan altas que casi alcanzaban a tocar el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Son los Guardianes", le había dicho el Venerable", A una cualquiera de sus mil caras. deberás responder el acertijo que te proponga. La leyenda dice que un escogido acertará y, al trasponer la Frontera prohibida, conquistará el Reino del Tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También escuchó de sus labios que la solución se encontraba en lo simple y que de no hacerlo quedaría convertida en piedra y el mundo debería esperar hasta que otro iniciado lo intentara de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la bruma se marchó, Toringa había desaparecido y en su lugar estaba frente a los dos colosos, soportando la severidad que se desprendía de sus muchas miradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin, una de las caras habló:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para responder con acierto&lt;br /&gt;debes indagar en tu mente&lt;br /&gt;¿qué es dos veces lo mismo&lt;br /&gt;pero dos veces diferente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desconcertada, Solángel intentó varias respuestas en vano, mientras su cuerpo, incapaz de resistir el fuego de los mil rostros, se endurecía poco a poco, adquiriendo la consistencia de la piedra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensó en todo lo que conocía, exploró la selva entera, recordó las enseñanzas de su padre hasta que los dos gigantes repitieron el acertijo a través de sus muchas caras, haciendo retumbar las paredes del firmamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, la niña evocó la figura de Zesmil reflejándose en el río y con alegría exclamó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El ser y su imagen. Sí, el ser y su imagen -repitió al tiempo que una sonrisa iluminó su cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sorpresiva respuesta conmovióa los Guardianes y algo en su interior anunció sus desmoronamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si apenas fueran figuras de arcilla, no tardaron en resquebrajarse y con un sordo estrépito se precipitaron a tierra, mientras una enorme grieta se abría para arrojarlos a las entrañas de Yagumani.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desorden fue total.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como un gigantesco río de arena la tierra se escapó formando mils de indulaciones que vibraban al compás del ruido que se registraba en sus adentros. La niña, atrapada, fue juguete del vaivén de estas extrañas olas hasta perder el sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toringa, en ese momento corrió a su lado y vio que a la niña se le estaba escapando la vida. Incapaz de respirar, la niña comenzó a convulsionar. El enano la abrazó y como un aire salvador, se diluyó dentro de ella, regresándola de la muerte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-3371692552189222348?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/3371692552189222348/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=3371692552189222348&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/3371692552189222348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/3371692552189222348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2007/01/los-guardianes.html' title='Los guardianes'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-115551092035360513</id><published>2006-08-13T18:06:00.000-05:00</published><updated>2006-08-13T23:06:37.056-05:00</updated><title type='text'>El laberinto de las sombras</title><content type='html'>La penosa ascensión a la cumbre continuó sin sobresaltos, aunque a cada rato debían descansar pues Solángel amenazaba con asfixiarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino se internó por una honodonada circundada por paredes de granito. Unas veces bajando, otras subiendo, nuestos amigos continuaron por él hasta un sitio en el que se bifurcaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solángel decidió que tomaran por el de la derecha. No obstante, al poco tiempo el sendero se dividió de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cuál cogemos? -preguntó Toringa,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sigamos por el de la izquierda, -contestó con preocupación la niña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como en la vez anterior, dos nuevos caminos encontraron al rato y así cada vez que intentaban proseguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Regresemos, -suplicó Toringa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si, tienes razón -aceptó Solángel. -Si continuamos no vamos a llegar a ninguna parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con rapidez volvieron sobre sus pasos, para de nuevo encontrarse con otra bifuurcación y luego con una más, y así, durante varias horas, vagaron de aquí para llá por aquel confuso paraje de Yagumani.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cansados y desorientados, los amigos se detuvieron a la vera del camino, temblando de miedo y de frío. ¡Estaban perdidos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche trajo consigo el silencio y Solángel de nuevo percibió la presencia del mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto, algo indefinible se acercó a ella. Solángel vio sus formas grotescas y despertó a los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué pasa? -preguntó Toringa que aún no acababa de despertarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vienen las sombras. Su abrazo nos puede convertir en seres de la noche. No nos separemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La niña abrazó a Toringa, mientras el Río de la Fertilidad, que velaba en las cercanías, trató de acercarse. Pero era tarde. La muralla que las sombras iban construyendo alrededor de Solángel era cada vez más espesa y se lo impidió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, con la fuerz mil manos, las Sombras se volvieron contra el Río y lo arrojaron violentamente hacia el abismo de fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Río se asió a las rocas y evitó su caída. Con rapidez se transformó en un remolino y atacó sus enemigas. Muchas de ellas fueron absorbidas por el torrente y luego arrojadas lejos de Solángel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La niña aprovechó la distracción para escapar con Toringa. Habían visto atrás una caverna y partieron hacia ella, taponando como pudieron la entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Río de la Fertilidad seguía luchando sin descanso pero sus enemigas eran demasiadas y las fuerzas se le iban agotando. Las Sombras lo comprendieron y lo atacaron con mayor ferocidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un momento fue arrinconado contra el abismo y en un furioso embate fue arrojado a las entrañas de Yagumani.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se vio perdido y haciendo un último esfuerzo, el Río arrastró con él a sus atacantes, incapaces de soltarse de su férreo abrazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un sordo lamento recorrió el sendero, subió por los barrancos, rebotó en las cumbres y solitario, vencido, desperdigado, rodó a las profundidades de Yagumani.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atrapadas, las Sombras pugnaban por zafarse, pero todo era inútil. El inmenso hueco, del que nunca podrían escapar estaba cada vez más cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yagumani envió en su ayuda a los vientos que resguardaban sus hondonadas. Todo fue inútil. Pese a que lo estrellaron contra las rocas y convirtieron parte de su cuerpo en jirones, el Río cayó sin soltar a sus mortales enemigas, despareciendo con ellas para siempre de la faz de la tierra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-115551092035360513?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/115551092035360513/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=115551092035360513&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/115551092035360513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/115551092035360513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2006/08/el-laberinto-de-las-sombras.html' title='El laberinto de las sombras'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-115439165374597515</id><published>2006-07-31T18:27:00.000-05:00</published><updated>2006-08-01T22:30:34.903-05:00</updated><title type='text'>EL RINCÓN DE LA APARIENCIA ( 2 )</title><content type='html'>- Toringa, Toringa, soy yo, ¿qué te pasa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tú no eres tú -balbuceó el enano al reconocer la voz de Solángel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo que no soy yo? -le contestó riendo la niña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tú si eres tú, pero no eres Solángel. Ya deja de atormentarme -suplicó el enano mientras esperaba el golpe de gracia -Mátame de una vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tranquilízate, de verdad soy yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Solángel?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, Toringa, tu amiga Solángel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El soplo abrió los ojos y con sorpresa comprobó que el hueco había desaparecido y que en su lugar se encontraba el rostro divertido de Solángel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Espera, no te muevas. Déjame tocarte primero, -dijo mientras estiraba sus brazos. ¿No eres una ilusión?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué había de serlo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Eres tú. Sí, eres tú, Solángel! -chilló el enano con alborozo al tiempo que la pellizcaba por todas partes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Toringa, por favor, vas a terminar conmigo -le advirtió riendo el la niña meintras trataba de librarse de las cosquillas que le producia su amigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si supieras todo lo que me ha pasado -le dijo Toringa con ansiedad, y soltando las palabras atropelladamente le contó sus desventuras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todos los seres vivientes tienen temores y sueños, Yagumani decidió deshacerse de sus incómodos visitantes utilizando un arma formidable: sus propios sentimientos. Y si para Toringa fue el miedo, para Solángel escogió el amor y para Toringa, el cautiverio. Por esto le mostró a la niña la imagen de Luzbella sentada en un risco, con la mirada en el infinito, y con malévola satisfacción había presenciado el diálogo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- "¿Qué haces aquí, madre? -preguntó Solángel con ternura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estoy muy triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Quisiera regresar al lado de tu padre, pero no puedo hacerlo sola, me perdería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo te podría acompañar, madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿De verdad lo harías? -replicó Lusbella con alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si, madre, lo haría -exclamó con lágrimas la niña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ven, entonces -contestó Luzbella."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yagumani hizo que la aparición caminara con paso raudo hacia el abismo que tenía al frente. Solángel intentó agarrar la mano que le tendía, pero sólo cuando el vacío se insinuó bajo sus pies, se detuvo con horror. "No es cierto, no es cierto", había gritado con dolor, y a rastras se había alejado de la trampa tendida por su enemiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inesperada maniobra de Solángel había desconcertado a Yagumani y gracias ella la niña pudo ver con claridad las formas del mal que se escondían dentro de la imagen querida. Al instante comprendió el peligro en el que podían hallarse sus amigos y con rapidez se dio a la tarea de localizarlos con su fino oído. No percibió sino los gemidos de Toringa que venían de aquella estribación. Fue entonces cuando se le acercó y con la realidad de su presencia interrumpió el tormento que amenazaba con quitarle la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rato después apareció Aristo en compañía del Río de la Fertilidad. Su brillante plumaje y su pico estaban deshechos, pero aún vivía. En su afán por escapar de la jaula imaginaria, una y otra vez se golpeó contra las rocas que encontraba en el camino. De no haber intervenido su amigo, él mismo se habría causado la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solángel vio con tristeza que la vida de su amigo se le escapaba. La brillante luminosidad que lo acompañaba cada vez estaba más opaca. Había que hacer algo. El Río de la Fertilidad entendió su angustia y se ofreció a llevarlo al corazón de la selva, pero antes de intentarlo, Aristo murió en sus brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de encender la hoguera ritual y encargar el cuerpo de Aristo a los inmortales, continuaron el ascenso, con la tristeza apoderada de sus corazones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-115439165374597515?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/115439165374597515/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=115439165374597515&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/115439165374597515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/115439165374597515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2006/07/el-rincn-de-la-apariencia-2.html' title='EL RINCÓN DE LA APARIENCIA ( 2 )'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-115082060743345051</id><published>2006-06-20T10:49:00.000-05:00</published><updated>2006-06-20T11:23:27.736-05:00</updated><title type='text'>EL RINCÓN DE LA APARIENCIA ( 1 )</title><content type='html'>Al rato, Solángel escuchó los ronquidos de Toringa y alejándose un poco de él recordó los pensamientos que le había escuchado. Se sintió culpable por haber hecho que sus amigos la acompañaran. Y aunque la última etapa la debía hacer sola, la suerte de ellos la preocupaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; -¿En qué piensas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;- &lt;/span&gt;-En nada, Aristo, -respondió la niña mientras le acariciaba su plumaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; -¿Adónde se fue el Río de la Fertilidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; -No sé, Solángel. Quizás está explorando el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inquieta, la niña se dirigió a una saliente de la roca desde donde se podía divisar el profundo cañón que partía en dos la meseta. Como todo los rincones de Yagumani, éste tampoco tenía vegetación. Las rocas eran rojizas y tempestades de arena las arrojaban unas contra otras mientras el ulular del viento sembraba de espanto el lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solángel tomó el camino de regreso mientras pensaba en Toringa. Si lo hubiera dejado antes de penetrar en los dominios de la montaña del mal, quizás habría alcanzado la carroza de los vientos y surcaría los aires refrescando las riberas y ayudando a las libélulas a traer los mensajes del cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, el pequeño soplo de aire ya se había despertado y regañaba al tucán por haberla dejado ir sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;- &lt;/span&gt;-¿Dónde se habrá metido? No tenías por qué abandonarla. ¡Qué tal que haya caído en manos de Micoria! Es el colmo, uno no puede dormirse un momento sin que todo se vuelva al revés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aristo lo escuchaba con una mal disimulada paciencia y ya estaba a punto de callarlo de un picotazo cuando llegó Solángel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; -¡Eres el colmo! -le reclamó jadeante Toringa saliendo a su encuentro. -Abandonarnos así como si fuéramos un par de desconocidos. Claro, como Micoria no está. ¿Adónde ibas? Ya veo, siempre pensando en Yagumani. ¿Qué quieres con ella? ¿Acaso morir? Sin mi ayuda jamás llegarás arriba. ¡Habráse visto, una niña como tú, sola, en estos parajes siniestros!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solángel, sin embargo, apenas le sonrió y Toringa, más furioso que nunca, quiso agarrarla del traje, pero sus manos no encontraron nada. ¡Lo que estaba viendo no existía!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El susto del enano fue mayúsculo y emprendió velos carrera en busca de Aristo, pero el tucán había desaparecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aristo también había visto a la niña pero, a diferencia del enano, ella le había pedido que la siguiera y al entrar en una cueva, una avalancha de rocas había sellado la entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tucán buscó una salida  pero todo fue inútil. Estaba encerrado en una jaula de piedra y nada podía hacer. Cada vz que escarbaba en las paredes, las rocas se multiplicaban y ya no le quedaba espacio para moverse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entretanto, Toringa se había detenido en su loca carrera y cuando pudo recobrar su aliento volvió la vista atrás. Entonces vio tendida a la niña, como si estuviera muerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con desconfianza se acercó temiendo que se tratara de un espejismo y en voz baja preguntó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; -¿Solángel, eres tú?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuerpo se movió con dificultad al escuchar el llamado y mientras se incorporaba se fue alargando hasta convertirse en un gigantesco yacaré que por poco lo atrapa en sus fauces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toringa, desesperado, corrió sin dirección, tropezando aquí, cayendo allá, perseguido por su propio miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la roca en que pretendiò ocultarse se desvaneció como por encanto, dejando al descubierto un inmenso hueco en la tierra. Esta vez Toringa no pudo hacer nada ya que su pequeño cuerpo resbaló al intentar alejarse y cayó al fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Malherido, apenas si pudo levantarse cuando vio de nuevo a Solángel. Estaba vez caminaba con paso firme hacia él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin tener fuerzas para escapar, el enano se arrastró hasta un rincón y con sus pequeñas manos intentó cubrir su cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aristo no estaba en mejores condiciones. Atrapado bajo las piedras respiraba dificultosamente y también se había resignado a morir. El corazón comenzaba a detenerse. En medio de la agonía dedicó sus últimos pensamientos a sus hermanos, los guardians del corazón de la selva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, mientras sentía el abrazo de la muerte, acudió en su ayuda el Río de la Fertilidad. Rápidamente lo envolvió en su manto de agua y se lo llevó presuroso hasta una planicie cercana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lejos de allí, Toringa esperaba el instante final. No estaba preparado para ser la comida de algún monstruoso animal, pero no había nada que hacer. Su suerte estaba echada y ya no volvería a ver el inmenso cielo en donde moran sus padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno, dos, tres, cuatro, mecánicamente comenzó a contar los segundos que lo separaban de la muerte y no pudo reprimir un grito cuando algo rozó su hombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Continuará)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-115082060743345051?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/115082060743345051/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=115082060743345051&amp;isPopup=true' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/115082060743345051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/115082060743345051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2006/06/el-rincn-de-la-apariencia-1.html' title='EL RINCÓN DE LA APARIENCIA ( 1 )'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-114789985365391414</id><published>2006-05-17T15:58:00.000-05:00</published><updated>2006-06-01T12:08:15.313-05:00</updated><title type='text'>UN ALTO EN EL CAMINO</title><content type='html'>La niña alzó el rostro, que aún conservaba las huellas del sufrimiento, y con cuidado el Río de la Fertilidad los soltó a todos. Tan sólo Aristo y Solángel se incorporaron; el soplo se había quedado profundamente dormido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vamos, despierta -le susurró al oído, Solángel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un gruñido de protesta respondió a su llamado y con la carga de su pereza el enano regresó a la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Dónde estamos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todavía en la tierra de Micoria -respondió Aristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Todavía? ¿Y qué esperamos? ¡Apresúrate! Hay que salir de aquí. En cualquier momento puede aparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Cálmate, Toringa, ya todo pasó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El enano entró en razón pero cambió de actitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya lo ven, no había de qué preocuparse -dijo con acento fanfarrón. Si permanecen a mi lado nadie les hará daño. Así que, de ahora en adelante, pueden estar tranquilos, seré su protector y nadie podrá vencernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo sé Toringa, replicó con ternura la niña. -Ven, sigamos adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;A la gran micoria&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;logramos engañar&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;y juntos seguiremos&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;luchando contra el mal&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;El pequeño soplo estaba contento y durante largo rato canturreó la copla de la victoria.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Nada le preocupaba por el momento y quizás podría convencer a sus amigos de irse a otro sitio. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Por ejemplo, si volvían sobre sus pasos y se dirigían al sur, encontrarían el país de los Araticúes.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Tiempo atrás había oído a un alcaraván que allí la primavera nunca terminaba y que sus habitantes vivían en la abundancia.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"Si viviésemos allí -imaginó con satisfacción- no tendría que volver al cielo porque tendría muchos amigos y ¿quién sabe? hasta Solángel podría recobrar la vista y sería tan feliz como yo."&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;"Estoy seguro, sonrió con picardía, que entre tanta dicha esta testaruda niña terminaría por olvidar a la Impenetrable. Quizá el sueño podría cumplirse si..."&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Descansemos un rato -exclamó de repente la niña, interrumpiendo sus pensamientos.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-Sí, claro, -contestó con un balbuceo el enano. Aquí hay una roca que nos dará algo de sombra mientras tanto.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Avergonzado, Toringa se sentó al lado de Solángel y, contra su costumbre, se quedó en silencio.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;El soplo ignoraba que toda la selva agonizaba, que cada ser viviente estaba condenado a morir pronto, que los árboles habían dejado de dar frutos, que los ríos se habían secado, que las sementeras se encontraban vacías.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Nada era como antes.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-114789985365391414?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/114789985365391414/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=114789985365391414&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/114789985365391414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/114789985365391414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2006/05/un-alto-en-el-camino.html' title='UN ALTO EN EL CAMINO'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-114462697775858999</id><published>2006-04-09T18:28:00.000-05:00</published><updated>2006-04-09T18:56:19.380-05:00</updated><title type='text'>MICORIA</title><content type='html'>Al despuntar el día el Río de la Fertilidad llevó a sus amigos hasta las proximidades de Yagumani. Un olor fétido les anunció la presencia de la Fuente Amarilla, la misma que luego divisaron retorciéndose al pie de la montaña del mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía demoraron dos días en acercarse, pero al fin llegaron junto a las viscosas aguas. Yagumani les facilitó la entrada a sus domnios, desviando el cauce la Fuente Amarilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Río de la Fertilidad cruzó primero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tierra fría quemó de nuevo sus entrañas y al principio le fue imposible avanzar. Era como si mil manos lo apretaran queriendo destrozarlo. Poco a poco recobró su movilidad y regresó por los demás que le esperaban abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con lentitud emprendieron el ascenso mientras una leve neblina que había hecho su aparición en la tarde, cubría una gran parte del lugar. Toringa, nervioso, les propuso descansar al pie de un promontorio de piedra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Algo extraño está ocurriendo -exclamó Aristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tengo mucho frío, Solángel, -replicó el enano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La niña sintió la presencia del mal, sabía que estaba allí, encima de la neblina y que pronto caería sobre ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Estamos cruzando el territorio de Micoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La advertencia del Río de la Fertilidad los sobrecogió a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pronto, pronto, debemos escapar de aquí. No quisiera terminar exprimido por ella -reclamó Toringa meintras trataba de arrastrar a la niña, pero ésta lo retuvo con fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No hay tiempo. Ella sabe que estamos aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero Solángel -suplicó el aterrorizado ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es inútil, aunque quisiéramos huir no podríamos hacerlo, -replicó Aristo, mientras su pico resplandeciente pugnaba por atravesar la cortina blancuzca que descendía sobre ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tucán tenía razón. La neblina pronto se convirtió en una sustancia pegajosa que se adhirió a sus cuerpos, dificultando sus movimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El enano comenzó a temblar como una hoja al viento y Solángel trató de calmarlo. Sabía que cualquier imprudencia podría costarles la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Debemos quedarnos quietos -les advirtió el Río de la Fertilidad, y diciendo esto abrazó a sus amigos, inmovilizándolos por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Varios minutos transcurrieron en silencio hasta que un silbido penetrante rasgó la tranquilidad del lugar. Luego, un inmenso cuerpo, tan grande como un roble, ocultó el cielo y con agilidad avanzó hacia ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solángel agachó la cabeza y esperó a Micoria, la que en el alba de los tiempos había sido la más hermosa tejedora del universo. Su ambición la enfrentó a los dioses cuando trató de rasgar la envoltura del cielo para apoderarse de todo lo viviente. Por ello fue arrojada a la tierra, convertida en un mostruoso ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Micoria se detuvo por un momento. ¿Dónde estaba su presa? Desconcertada dio varias vueltas en espera de un movimiento que la delatara, pero la quietud fue la respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus torpes ojos sólo veían un bulto informe, carente de vida, y esto no era lo que buscaba. Quería sangre fresca y el objeto que estaba frente a ella parecía muerto. Ni siquiera su baba, que por instantes cubría aquella cosa, lograba arrancarle una muestra de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía esperó un poco más, pero nada sucedió. Al fin, colmada su paciencia, se marchó con su telaraña de neblinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentía la proximidad de la aurora y el recuerdo de la maldición que podía destruirla, la hizo apresurar su marcha hacia los confines de Yagumani, mientras las palabras de Quelima resonaban en su memoria:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;En la noche habitarás&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;con la neblina cazarás&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;pero recuerda que a la luz&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;nunca enfrentarás&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;No pasó mucho tiempo antes de que unos pálidos reflejos de sol invadieran el rincón en donde se habían refugiado los amigos, devolviéndoles la vida a sus ateridos miembros.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-114462697775858999?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/114462697775858999/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=114462697775858999&amp;isPopup=true' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/114462697775858999'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/114462697775858999'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2006/04/micoria.html' title='MICORIA'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-114200796929835944</id><published>2006-03-10T11:03:00.000-05:00</published><updated>2006-03-10T11:26:09.320-05:00</updated><title type='text'>LA ROCA SAGRADA</title><content type='html'>Después del ritual, el grupo se dirigió hacia el sitio donde la madre de los dioses recibiría a la niña. El Venerable le había anunciado el encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un Cayeté la estaba esperando al comienzo de la jornada que duraría tres días. De su mano comenzó el ascenso, al principio por una suave pendiente y, luego, a través de unas escalinatas talladas en la roca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ambiente era cálido y refrescante. Amarillas y rosadas, las madreselvas enmarcaban el sendero hacia el santuario de Quelima. Su intenso aroma alegró el alma de Solángel y desterró sus preocupaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Cayeté Mayor la recibió en la cima y con él se postró permaneciendo con la frente tocando el suelo del ara, mientras el fóculo ardía en espera de la madre de los dioses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalizaba la tarde del tercer día y en el horizonte la Tercera Señora, dueña de la noche, se preparaba para robarle los colores al mundo. Pronto llegaría el Padre Sol a su morada de fuego, seguido de las tejedoras del universo que dejaban tras de sí el manto naranja de la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una luz intensa precedió la llegada de Quelima. Solángel sintió su presencia pero permaneció postrada hasta que la diosa la tomó de la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entraron a un salón alumbrado tenuemente por antorchas, en busca de los cristales del destino. Estaban dispuestos de tal forma que cada uno se reflejaba en los demás y todos a la vez proyectaban su luz hacia el centro, formando un espejo de múltiples caras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; -Míralos, -ordenó Quelima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solángel obedeció, pero de inmediato retiró la vista. El miedo la sobrecogió y llorando quiso huir de allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; -No temas, tus ojos estuvieron en el Corazón de la luz. Estás preparada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quelima la retuvo con firmeza y la obligó nuevamente a mirar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Temblando, la niña lo intentó una y otra vez hasta que al final pudo sumergirse en ellos y comprender su mensaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí estaban todas las cosas del mundo. Vio al Añoso, palpó su maldad, supo de su fuerza, de la inmensa fuerza que tenía sumida a la tierra en el dolor y el abandono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante sus ojos pasó la historia de la Segunda Era, sus comienzos difíciles, la ruina que decretó el amo del destino, la muerte de los valientes que lo desafiaron y la terquedad de los sobrevivientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscó con desesperación a su pueblo y vio a los pocos que quedaban, unos al pie de Mirandé y otros dirigiéndose al Sendero de la Ausencia. Al principio no entendió lo que estaba sucediendo hasta que vio la señal de la muerte en sus ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recorrió toda la aldea hasta encontrar a Zesmil. Los cristales del destino se lo mostraron caminando torpemente hacia la maloka. Parecía otro. Había envejecido muchos años, hasta el punto de convertirse casi en un despojo. Sin embargo, en sus ojos casi ciegos, permanecía el brillo de la esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiso decirle que estaba allí, con él, que no todo estaba perdido, que pronto cruzaría la Fuente Amarilla y se adentraría en las entrañas de Yagumani, que los dioses estaban con ella, que mantuviera viva la esperanza, que...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solángel apretó la mano de la diosa y de nuevo volvió a llorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- -Ellos dependen de tí, -le dijo la diosa, mientras introducía las manos en los cristales y sacaba dentro del haz de luz la Estrella de la Vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El momento había llegado y los dioses, congregados en el cielo, contemplaron la escena. Por fin Solángel tenía en sus manos el Gran Amuleto, destinado al mejor de los seres humanos y con el cual se harían dueños de su destino, amuleto que jamás pudo ser entregado por la intervención del Añoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- -Aférrate a ella cuando las fuerzas te abandonen -le dijo Quelima mientras depositaba la hermosa estrella en sus manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gran prueba estaba por llegar, pero Solángel tenía con ella el talismán que les daba derecho a reclamar su libertad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-114200796929835944?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/114200796929835944/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=114200796929835944&amp;isPopup=true' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/114200796929835944'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/114200796929835944'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2006/03/la-roca-sagrada.html' title='LA ROCA SAGRADA'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-114106703078730470</id><published>2006-02-27T13:45:00.000-05:00</published><updated>2006-02-27T14:19:53.266-05:00</updated><title type='text'>EL JARDÍN DE LAS ESENCIAS</title><content type='html'>Luego de abandonar el remanso de los humedales, el grupo se dirigió hacia el oriente en busca del Jardín de las Esencias. Allí debía llegar Solángel para cumplir con el ritual de la purificación, antes de su encuentro con Quelima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Años atrás, cuando su pueblo se preparaba para atravesar la frontera de los cañaverales, el Anciano Mayor recordó las enseñanzas de los dioses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mandó que los guerreros consiguieran albahaca y hierbabuena y en una barca, en mitad del río, elevó sus aromas al cielo, mientras su cuerpo se impregnaba de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucho tiempo antes, cuando los primeros hombres se preparaban para iniciar la gran aventura de la vida, Quelima los purificó en el Río de la Fertilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel día luminoso, el Señor de los Cristales depositó en sus aguas el verde de la esmeralda y el azul del cielo, el púrpura del atardecer y el amarillo del cantú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevados por Capasurí, el elemental de los bosques, los hombres se congregaron en las orillas en espera de que el Padre Sol llegara a la mitad del cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegado el momento, el Escogido se sumergió en las aguas sagradas llevado en brazos por Tonina, el delfín, mientras la madre de los dioses esparcía sobre su cuerpo la esencia de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En recuerdo de ello, el pueblo de Zesmil se purificaba simbólicamente antes de emprender cada nuevo camino que los acercara al Valle de la Buena Ventura, destinado a los mejores desde el principio de los tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solángel lo sabía y por eso se dirigió al Jardín de las Esencias, donde podía encontrar el aroma de la alhucema y la almáciga, el dulce olor del ámbar y el gálbano, la fragancia del timiama y el espliego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo faltaba la fuente de agua donde pudiera preparar su cuerpo y darlo en ofrenda a los dioses. Pero no necesitaron buscarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas Toringa y Aristo tenían todo preparado, apareció el maravilloso Río de la Fertilidad. Como la primera vez, envolvió a Solángel en sus aguas y la elevó por entre las copas de los árboles, ofrendándola a los dioses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había decidido regresar. La niña era también para él, como para las demás criaturas de la selva, la única esperanza de vencer el mal. A su lado ya no le asustaban los recovecos de la montaña del mal. Estaban unidos y seguirían así hasta el fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los inmortales contemplaron satisfechos la sinigual alianza mientras Solángel y sus amigos entonaban su plegaria. El aroma del ritual llegó al cielo y la pequeña recibió la bendición esperada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-114106703078730470?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/114106703078730470/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=114106703078730470&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/114106703078730470'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/114106703078730470'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2006/02/el-jardn-de-las-esencias.html' title='EL JARDÍN DE LAS ESENCIAS'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-114029762114150131</id><published>2006-02-18T15:55:00.000-05:00</published><updated>2006-02-18T16:21:15.816-05:00</updated><title type='text'>EL REMANSO DE LOS HUMEDALES</title><content type='html'>Varias jornadas tardaron en llegar al Remanso de los Humedales, donde nacen los siete ríos. Durante horas lo recorrieron y pudieron ver a lo lejos la roca sagrada donde Quelima reposa los últimos días del verano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zesmil le había hablado de ella. Antes, cuando el tiempo era joven, la diosa permanecía más tiempo con los hombres. Allí, en aquel lugar, enseñó a las mujeres a tejer los chinchorros y a los hombres a manejar la cerbatana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando pudieron defenderse del puma y de curiyú, la serpiente, y ya surcaban veloces las aguas sobre sus cayucos, Quelima se despidió de ellos y encargó de su cuidado a los Cayetés, los hijos de la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Sólo con ellos hablaré y sólo a ellos escucharé", les dijo, cuando les anunció que la Segunda Era estaba por comenzar y que tan sólo contaban con sus fuerzas para seguir adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas cosas sucedieron de allí en adelante. Después de la gran inundación, los hombres se separaron y se dividieron en naciones. La muerte arrinconó la vida y el odio ahogó la fraternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Urubú, el Señor de la Oscuridad, reinó entre los Ajenos, y los condujo por serranías y valles sembrando el terror y la desesperanza, extendiendo los dominios de Yagumani, la Impenetrable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tristeza de los dioses fue muy grande, pero nada podían hacer; el destino de cada hombre estaba en manos del Añoso, el dueño del tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Huyendo de Urubú, el pueblo de Zesmil abandonó los fértiles valles de Zumay y se adentró en las profundidades de la selva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guiados por Abira, el conductor de los Vientos, llegaron a la Tierra de los Marjales, hogar del Río de la Fertilidad, y allí prosperaron como nación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Urubú los halló, muchos valientos murieron combatiéndolo, pero otros más le arrancaron frutos a la tierra arrasada por el enemigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;lo recuerdo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;padre&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;plantando el maíz&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;con su terquedad de siempre&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;aunque la desgracia nos acompañara&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;porque estábamos solos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;abandonados&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a la deriva&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;pero usted&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;estaba siempre allí&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;desafiante&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;orgulloso&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;recordándonos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;no es la primera vez que nos pasa&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;no es la primera vez que vencemos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;entonces&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;era como si mil manos nos levantaran&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;y confiados&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;presurosos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;cogíamos las semillas&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;y las escondíamos en la tierra&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;mientras usted&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;padre&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;entonaba el canto ritual&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;alegrándonos el corazón&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-114029762114150131?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/114029762114150131/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=114029762114150131&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/114029762114150131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/114029762114150131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2006/02/el-remanso-de-los-humedales.html' title='EL REMANSO DE LOS HUMEDALES'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-113959359404071585</id><published>2006-02-10T12:17:00.000-05:00</published><updated>2006-02-10T12:46:34.056-05:00</updated><title type='text'>ARISTO</title><content type='html'>Al día siguiente, cuando recién empezaron a caminar, un hermoso tucán apareció para hacerles compañía. Supieron que se trataba de Aristo, escogido para guiarlos hacia la Fuente Amarilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el primer momento se ganó a la niña con sus maneras corteses y su delicadeza. Su voz era profunda y Solángel se sintió alegre pese a la preocupación que la embargaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toringa, en cambio, se sintió molesto. No consentía que alguien le robara la atención de Solángel y luego de un rato en silencio, le dio por refunfuñar, contradiciendo al tucán cada vez que podía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aristo no le hizo caso y decidió ignorarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Este es el jardín de las siemprevivas -dijo Aristo- y más allá se encuentra el bosque de los recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - ¿Podemos ir allá?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - No, Solángel. Quien entra allá jamás puede salir, pues se queda viviendo para siempre en el pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Tonterías -replicó Toringa-. Mis hermanos lo visitan con mucha frecuencia y nada les pasa. Además, me han dicho, que es muy lindo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aunque Aristo no le prestaba atención y seguía hablando con Solángel como si Toringa no existiera, el enano continuaba interrumpiendo cada vez que podía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solangel escuchaba divertida la solemnidad de Aristo y las palabras atropelladas de Toringa, hasta que decidió ponerle fin al asunto. De repente rodeó con sus brazos a Toringa y lo estrechó contra su corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Te quiero mucho -le dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si Solángel hubiera podido ver los ojos de Toringa, seguramente se habría reído mucho. Los agrandó tanto que parecían dos pailas y durante unos segundos miró a Solángel , sacando dentro de sí toda la ternura que tenía guardada. Luego, avergonzado, guardó silencio por un rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aristo notó el cambio y dio también su brazo a torcer. Comenzó a charlar con Toringa, averigüándole por los secretos del cielo y la grandeza del mar. Incluso llegó a preguntarle por la Carroza de los Vientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Dentro de poco tiempo debe pasar por aquí, conducida por Abira, nuestro padre - le aseguró Toringa, que ya se había vuelto a reír-. Ya está por terminarse el verano y debe comenzar a repartir las lluvias que duermen donde comienza el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - ¿Quieres irte con él?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - No puedo, la niña me necesita -respondió mientras apretaba su mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solángel sonrió aunque sabía que su separación estaba cercana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-113959359404071585?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/113959359404071585/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=113959359404071585&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113959359404071585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113959359404071585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2006/02/aristo.html' title='ARISTO'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-113882093530820327</id><published>2006-02-01T13:53:00.000-05:00</published><updated>2006-02-02T10:39:27.783-05:00</updated><title type='text'>EL CORAZÓN DE LA LUZ</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;- &lt;/span&gt;- Vamos, niña, muévete, no te irás a quedar ahí toda la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solángel sintió las regordetas manos de Toringa en su espalda y se alegró de tenerlo a su lado. Pero algo extraño le preocupaba; percibía una presencia en el ambiente, como si muchas miradas los estuvieran espiando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Toringa -dijo en voz baja-, alguien nos está vigilando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - ¡Bah, imaginaciones tuyas! -contestó con displicencia el enano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - No, Toringa, es cierto. Parece...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tenue resplandor que crecía momento a momento interrumpió sus palabras. Proveniente de muchos lugares, un haz de luces anunciaba la aparición de algo que no podía precisarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya cerca, los amigos vieron la causa. Miles de tucanes habían formado una circunferencia y con sus picos resplandecientes iluminaban una gigantesca orquídea que, majestuosa, abría sus pétalos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio era total.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, varios de ellos dirigieron sus rayos a Solángel. Impotente, el enano de los vientos vio como la niña desaparecía envuelta en un capullo de luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiso correr tras ella pero, en el mismo instante, este escenario maravilloso desapareció, dejándolo solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desesperado, corrió en todas direcciones y detrás de cada árbol, en sus copas, debajo de los ríos, en la ensenada, buscó a Solángel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preguntó a la guacamaya y al ruidoso araguato, gritó tan fuerte que su voz perturbó a las yaguas, las palmeras sagradas de Quelima, pero nadie respondió a su llamado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la niña estaba cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Transportada al interior de la orquídea, una luz blanca, intensa, la mayor que hubiera podido imaginar, atravesó sus ojos y llegó hasta su corazón. En ese instante, su cuerpo se diluyó entre aquella masa brillante, como si hubiera sido absorbido para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el Todo penetró en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Recibe la esencia.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - La esencia nuestra.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - La esencia de todos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - La que nos fue dada desde el principio de los tiempos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Para que la guardáramos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Y la protegiéramos.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Ella es la vida.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Y la esperanza.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;- &lt;/span&gt;- Utilízala.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - La necesitas.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Para el gran desafío.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Podrás vencer.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Y regresar.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Jamás te separes de ella.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El torbellino de luz se desplazó al exterior y Solángel fue dejada al pie de Toringa. El enano dormía a pierna suelta después de la inútil búsqueda y no pudo mirar la cara de angustia de su amiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;- &lt;/span&gt;- No puedo ver. No puedo ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas palabras despertaron al pequeño soplo quien sin reponerse del asombro que le causó la aparición de la niña, confirmó sus palabras. Aquellos ojos negros, alegres, que desde su encuentro lo habían cautivado, eran ahora totalmente blancos, aunque dotados de un brillo singular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - ¿Qué te pasa Solángel? ¿Por qué dices eso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras le respondía, Solángel conoció la razón de su ceguera. No podía ver el colorido de la primavera, la gracia del cervatillo o el resplandor del atardecer, pero sabía que estaban allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una manera diferente de ver las cosas, como si cada una fuera de cristal, como si el mundo entero se hubiera vuelto transparente, como si todos los secretos se hubieran marchado para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no había formas ni colores, pero el amor, la bondad, la tristeza, el odio, la venganza, cada sentimiento tenía los suyos y Solángel los percibía con claridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Guíame, mi buen amigo, -dijo la niña con suavidad-. Debemos encontrar el lecho de la Fuente Amarilla y remontar su cauce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Pero eso nos acercaría a la Impenetrable -contestó con temor el enano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - No te preocupes, Toringa, cuando lleguemos allí deberé continuar sola, porque a donde voy nadie podrá acompañarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - ¡Ah, no, eso no lo permitiré! -le replicó el soplo, mientras sus brazos regordetes trataban de abrazar a la niña-. Siempre estaré contigo -reafirmó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;- &lt;/span&gt;- Por un tiempo -le aseguró con dulzura-. Por un tiempo nada más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-113882093530820327?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/113882093530820327/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=113882093530820327&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113882093530820327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113882093530820327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2006/02/el-corazn-de-la-luz.html' title='EL CORAZÓN DE LA LUZ'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-113788199193301025</id><published>2006-01-21T16:55:00.000-05:00</published><updated>2006-01-21T17:19:51.946-05:00</updated><title type='text'>UN TRONCO MARAVILLOSO</title><content type='html'>En su camino hallaron cientos de araucarias que al contacto con el pequeño ser se apartaban en protesta bulliciosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Cállense de una vez por todas, -les gritó Toringa, con impaciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la algarabía continuó con mayor fuerza hasta que un potente resoplido del enano las batió sin misericordia y las despojó de todas sus hojas. Desnudas y avergonzadas, unas con otras se arroparon en silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - No debiste hacerles eso -le reprochó la niña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Bah, dentro de unos días volverán a vestirse -explicó con risa burlona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía caminaron durante un buen rato hasta encontrar un viejo árbol que, inmenso, se erguía sobre los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Mira, aquí he vivido todo el tiempo -señaló el soplo de aire y la empujó al interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con sorpresa, la niña comprobó que era aún más grande de los que parecía y, llevada por su amigo, ascendió por una escalera de caracol que terminaba en la cima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - ¿Adónde vamos? -preguntó inquieta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - No te preocupes, un amigo te quiere conocer -contestó con seguridad el enano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un sonido, como el producido por el batir de muchas alas, recibió a los visitantes cuando se enfrentaron a un nido gigantesco que hallaron al final del camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Te esperaba, -dijo una voz que anunció la llegada de un ser cubierto por un soberbio plumaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Tú eres...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Sí, Shamux -le interrumpió el dios-. Vén, acércate, mira el mundo desde aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vista maravillosa se ofreció a la niña y alegre recorrió los lugares que le mostraba el inmortal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconoció el bosque migratorio y contempló el desorden que causaba a su paso. Cada año, durante la época invernal, este bosque caminante se traslada al norte en busca de regiones más cálidas, interrumpiendo por unas semanas la tranquilidad de la selva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto su mirada se iluminó al advertir una cascada formada por miles de venados azules que se desgajaba del cielo. Shamux le explicó que en ellos cabalgan los dioses en sus largas travesías y que, de vez en cuando los dejan en libertad para que desciendan a la selva en busca de las siemprevivas, su alimento preferido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá alcanzó a divisar una bandada de garzas que se dirigía a la Tierra de la Esperanza. Por última vez las vio jugar con el viento antes de posarse en el suelo sagrado y convertirse en orquídeas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Shamux sonrió complacido al observar la felicidad de Solángel y por primera vez se sintió seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que Luzbella la trajo al mundo, los habitantes del cielo la habían tenido bajo su protección en espera del momento adecuado. Su nacimiento había sido una victoria contra el destino y con ello conocieron que era la indicada para librar la batalla que conseguiría para la tierra una era diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dios esperó un poco antes de tomarla entre sus brazos y remontar el firmamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - ¡Espérenme! -gritó con sopresa Toringa y apenas sí puso asirse a una pluma del inmortal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volaron muy alto, casi hasta tocar el cielo, y en el camino divisaron un pecarí que cabalgaba sobre el viento y preparaba una zambullida entre las nubes cercanas. Sin embargo, al hacerlo, abrió un boquete por el que se precipitó una tempestad sobre la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con rapidez, Shamux llamó a las tejedoras del universo que pronto zurcieron la delicada envoltura de la bóveda celeste, mientras el pecarí era capturado cerca de la casa del trueno y llevado al establo de los dioses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la calma regresó, el dios continuó su viaje protegiendo el sueño de Solángel, quien no pudo ver el Pantano del Silencio cuando engullía un rebaño de dantas que huía de las caléndulas carnívoras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - ¡Uf, qué hambre! -exclamó Toringa con un poco de temor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya cerca del ocaso llegaron al país de los Tucanes y la niña, aún dormida, fue deposita por el dios sobre una Victoria Regia. Toringa se quedó con ella y después de un par de horas impulsó la flor hasta la orilla. Al cabo de pocos minutos Solángel abrió los ojos y mientras diluía su modorra buscó con preocupación a Shamux, pero el enano la tranquilizó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Debió marcharse, pero quizá regrese cuando lo necesitemos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-113788199193301025?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/113788199193301025/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=113788199193301025&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113788199193301025'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113788199193301025'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2006/01/un-tronco-maravilloso.html' title='UN TRONCO MARAVILLOSO'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-113700133336190231</id><published>2006-01-11T12:15:00.000-05:00</published><updated>2006-01-15T14:00:53.973-05:00</updated><title type='text'>EL ENANO DE LOS VIENTOS</title><content type='html'>A la mañana siguiente unas pisadas llamaron su atención. Sin embargo, no vio a nadie y prosiguió su marcha, pero las pisadas continuaron tras ella, deteniéndose cuando ella se detenía, continuando cuando ella lo hacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, durante varias horas, Solángel fue perseguida por un ser invisible que tenía ganas de mortificarla. Disgustada, se acostó en la hierba y esperó que él también lo hiciera. De repente, la niña se dio vuelta y con sus brazos rodeó algo que, chillando, intentó escapar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Déjame, no seas abusiva -gritó el ser entre jadeos y exclamaciones de toda índole.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Tú eres el abusivo. ¿Por qué me persigues?, contestó con severidad Solángel, tratando de retener al inquieto personaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - ¿Qué te importa? -replicó con rabia el cautivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Entonces no te soltaré -dijo con resolución la niña y aún con más fuerza apretó al ruidoso ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque no sabía cómo era, Solángel palpó su pequeña estatura y la gran cabeza que movía con frenesí. Era mullida, como de algodón, y en ella se hundían los dedos como cuando se moldea una vasija de barro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;- &lt;/span&gt;- Suéltame, niña del demonio -dijo entre dientes el enano mientras hacía ingentes esfuerzos por liberarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;- &lt;/span&gt;- ¿Y si no lo hago? -exclamó con curiosidad Solángel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Te embujaré, juro que te embrujaré. Te convertiré en un pirarucú o una charapa y jamás volverás a ser niña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solángel no le creyó y el chiquitín, luego de incesantes súplicas y amenazas, le contó que era el mensajero de alguien muy importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;- &lt;/span&gt;- Soy Toringa, el señor de los vientos -dijo ceremoniosamente cuando recobró el aliento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Dirás el enano de los vientos -aclaró con tono burlesco la niña, dejándolo en libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - No, no, muchacha malcriada -advirió con enojo el extraño ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Bueno, bueno, -le respondió conciliadora Solángel. ¿Pero de dónde vienes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - De todas partes -aclaró Toringa mientras bailoteaba y daba saltos alrededor de su nueva amiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - No entiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;- &lt;/span&gt;- De allá arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - ¿Por qué me sigues?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; - Nunca había visto una mujer tan grande.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;- &lt;/span&gt;- Ni yo un señor tan pequeño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos soltaron la risa y comenzaron a contarse sus vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En muchas partes de la selva, en especial cerca de las lagunas, pueden hallarse los enanos de los vientos. Son pequeños soplos de aire desgajados de una violenta tempestad, en espera de un golpe de suerte que los devuelva a su hogar. Son demasiado débiles para escapar de la tierra y demasiado torpes para mantenerse en el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello deben subir a las montañas más altas para esperar la Carroza de los Vientos que, al comienzo de cada verano, atraviesa el horizonte. Si logran aferrarse a ella, quizás crezcan lo suficiente para convertirse en ventarrón o tal vez sean llamados a conformar la escuadra invencible de los ciclones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, aquí y allá, sin rumbo fijo, inquietos y bromistas, se distraen haciendo travesuras y planeando su escape.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toringa no era la excepción. Desde su caída, muchos meses atrás, había escogido aquel rincón del bosque, donde hacía objeto de sus burlas a cuanta criatura viviente pasara por allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;los seres sencillos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Solángel&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;son como este arroyo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;limpios&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;transparentes&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;y por ello&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;no temen mostrarse como son&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;en aquel momento&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;padre&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;usted se inclinó a beber&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;reuniendo su imagen &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;con el agua cristalina&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;mientras yo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a su lado&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;sentía el abrigo de su ternura&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La niña y su compañero bordearon la laguna dorada y se internaron en busca de un lugar que el enano quería mostrarle.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-113700133336190231?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/113700133336190231/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=113700133336190231&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113700133336190231'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113700133336190231'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2006/01/el-enano-de-los-vientos.html' title='EL ENANO DE LOS VIENTOS'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-113580944216026121</id><published>2005-12-28T16:47:00.000-05:00</published><updated>2005-12-28T17:37:22.200-05:00</updated><title type='text'>LAS MENSAJERAS DE LOS DIOSES</title><content type='html'>Varias horas después, el tintineo de las estrellas mayores, aquellas en donde moran los dioses, llamó su atención. La selva dormía y sólo Tamul, el búho, velaba impasible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una quena maravillosa se escuchó en el firmamento y Solángel siguió de cerca la resplandeciente peregrinación. Cada año, en una fecha como ésta, los dioses desfilan por los caminos del cielo para escuchar las quejas de los hombres e impartirles sus bendiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hermosa música prosiguió acompañando la aparición de miles de libélulas procedentes del País de la Verdad. En forma de una nube color del oro, las mensajeras de los dioses presentaron su saludo a los inmortales y luego se desparramaron hacia los confines de la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De inmediato, en todos los lugares comenzaron a prenderse las hogueras rituales y al compás de los capadores se formaron los círculos que encerraban las ofrendas. Con su rítmico tam tam los tambores llenaron la selva y llamaron al baile que precedía la llegada de las libélulas sagradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solángel, afanada, logró reunir unas cuantas ramas secas y con un pequeño fuego participó del diálogo con el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de algún tiempo, una libélula llegó a su lado y Solángel le entregó sus deseos: que la dicha colmara a los suyos, que la tierra les brindara sus frutos, que el jaguar respetara a los cazadores, pero sobre todo, que los vientres de las mujeres arrojaran la maldición y volvieran a llenarse de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mensajera se posó en su mano y atenta comenzó a recoger los pensamientos de la pequeña, que le hablaban de su gente y de la búsqueda incesante del nuevo hogar, perseguidos por los Ajenos que desde la división del mundo se habían convertido en el azote de los manglares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según los cayetés, mensajeros de Quelima, allá, mucho más allá del Pantano del Silencio, se encontraba un país de muchas riquezas, donde la diosa había plantado la Semilla Original. Pero sólo un pueblo podía hacerse dueño de él. Y el de Solángel era el que había tenido la fortuna de estar más cerca de llegar a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Ajenos, que los seguían de cerca buscando la oportunidad de destruirlos, una y otra vez los habían atacado pero siempre los había derrotado el valor de sus adversarios, hasta la última batalla, librada al pie del Bosque de Chiminangos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hijos de la oscuridad los habían sorprendido mientras dormían. Muchos murieron pero unos cuantos consiguieron escapar. Los Ajenos, envanecidos por su victoria, los dejaron ir creyendo que pronto morirían, pero lograron sobrevivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lejos, donde los marjales guardan el agua de la vida, construyeron sus malokas, sembraron la tierra y recogieron sus cosechas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hasta allí la desgracia los acompañó. Los niños se hicieron hombres, los hombres se hicieron viejos, los viejos murieron y nadie vino a reemplazarlos. Cada mujer vio como su cuerpo se secaba, se llenaba de arrugas, se doblaba por el sufrimiento, en aquella inútil espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sòlo Luzbella, la hermosa compañera de Zesmil, rompió la maldición al lograr que dentro de sí germinara la vida. Por esto, cuando nació Solángel, todas las esperanzas se despositaron en su pequeño ser. Era la última de la vieja especie y, tal vez, la primera de la nueva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libélula todavía dio varias vueltas en torno a la niña antes de marcharse al cielo a contar lo que había escuchado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solángel la vio perderse y al calor de las brasas se fue adormeciendo, mientras la soledad y el silencio se acurrucaban a su lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a veces&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;padre&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;usted se quedaba en las noches&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;mirando las estrellas&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;en ellas&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;me decía &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;los dioses escriben sus mensajes&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;y debemos interpretarlos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;entonces&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;me tomaba de la mano&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;y mientras caminábamos &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;me enseñaba sus misterios&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-113580944216026121?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/113580944216026121/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=113580944216026121&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113580944216026121'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113580944216026121'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2005/12/las-mensajeras-de-los-dioses.html' title='LAS MENSAJERAS DE LOS DIOSES'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-113483902268187520</id><published>2005-12-17T11:44:00.000-05:00</published><updated>2005-12-18T13:39:30.623-05:00</updated><title type='text'>EL RIO DE LA FERTILIDAD</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Cuando solángel abandonó la cueva encontró el cielo nublado y una sensación de angustia se apoderó de su ánimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corrió colina abajo y cuando se aprestaba a entrar al bosque, frente a ella apareció un río majestuoso que la envolvió entre sus olas y rápido se la llevó del lugar, dejando atrás una sombra agazapada que dejó escapar un sonido de frustración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante varios minutos la niña sintió el cálido abrazo del río y supo de quién se trataba. Era el Río de la Fertilidad. De pequeña había oído su triste historia, contada alrededor de la hoguera que señalaba el fin del invierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Cuando el tiempo era joven -hablaba el anciano mayor- el Río de la Fertilidad no se ocultaba a la vista de los hombres. Todos los días visitaba las aldeas y en sus aguas mágicas los pobladores renovaban sus riquezas. No obstante, Yagumani, apodada la Impenetrable, cuyas aguas yermas jamás habían conocido la bendición del agua, vigilaba sus movimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Por esto, ladinamente, noche a noche, Yagumani fue alterando su curso, atrayéndolo hacia su trampa. La noche de su rapto lo encontró dormido al borde de sus dominios, por lo que apenas le costó un pequeño esfuerzo conducirlo a sus entrañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El Río de la Fertilidad luchó por salir, pero las grutas, las cañadas, las profundas hondonadas, hicieron inútiles sus esfuerzos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Recogido en sí mismo vagó sin cesar, transformado en manso riachuelo. Con el tiempo aprendió los secretos de Yagumani y en cada sima y recoveco palpó las infinitas formas de su maldad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Mientras tanto, los hombres lloraban su ausencia; desde su partida la selva se había vuelto estéril y sólo la muerte aliviaba el sufrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los ruegos por su retorno llegaron hasta el Padre Sol y por una vez descendió al mundo, apartando de sí la neblina que siempre había cubierto a la Impenetrable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Yagumani no pudo impedir que el cautivo se convirtiera en nube y que, veloz emprendiera la huida, como tampoco que luego cubriera como lluvia la marchita selva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Se prometió buscarlo, pero ya la tierra lo había recogido en su seno y muy lejos, en lo profundo de la espesura, lograba su rescate para la vida".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras la voz se diluía en su memoria, el río la depositó con cuidado a la orilla de la Laguna Dorada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; -Espera, no te vayas -exclamó Solángel, mientras extendía los brazos intentando retenerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el río, nervioso, se alejó con prisa del lugar, multiplicando toda la vegetación que se reflejaba en él. Temía a la Impenetrable y pensaba que de no cambiar su curso una y otra vez, ella de nuevo lo atraparía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un rato Solángel caminó de aquí para allá hasta encontrar un bosque de árboles frutales donde sació su hambre y encontró abrigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;en la selva&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Solángel&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;el destino de cada criatura&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;en alguna forma&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;es también nuestro destino&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;su voz&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;lo recuerdo padre&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;era suave pero firme&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;y sólo se quebró&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;cuando su mirada se detuvo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;al pie del roble sagrado&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;donde reposa mi madre&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Luzbella&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-113483902268187520?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/113483902268187520/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=113483902268187520&amp;isPopup=true' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113483902268187520'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113483902268187520'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2005/12/el-rio-de-la-fertilidad.html' title='EL RIO DE LA FERTILIDAD'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-113441130262804260</id><published>2005-12-12T12:35:00.000-05:00</published><updated>2005-12-13T16:22:09.596-05:00</updated><title type='text'>EL VENERABLE</title><content type='html'>Aquella tarde, y luego en la mañana siguiente, la niña escuchó un murmullo entre los arbustos, como el que podría hacer una fuente de agua, pero no pudo descubrir nada. El insistente chapoteo apenas la acompañaba unos minutos y luego desaparecía sin dejar rastro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preocupada ascendió una pequeña colina para divisar el panorama, pero una vez allí se encontró con la entrada a una cueva. Como podía servirle de abrigo durante la noche, decidió explorar en su interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había andado unos metros cuando unas luces que parecían girar en sí mismas se le atravesaron varias veces para luego marcharse por un pasadizo irregular. Intrigada, Solángel siguió tras ellas hasta desembocar en una estancia adornada por una suave penumbra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando acostumbró sus ojos a los pálidos reflejos del lugar, notó que los destellos habían escalado un promontorio de piedra y yacían al pie de una figura en actitud de oración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un momento quiso llamar su atención pero al final, respetuosa, adoptó la misma posición. Esperaría que el anciano le hablara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasado algún tiempo, un sonido melodioso brotó de aquellas entrañas, resbaló por las rocas fosforecentes y, con suavidad, se depositó en sus oídos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una voz, pero a la vez era un coro de muchas voces que entonaba un cántico de amor y de esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;- &lt;/span&gt;&lt;em&gt;-Debes buscar el corazón de la selva...&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; ...allí el agua se unió con la tierra...&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; ...y el viento trajo el fuego...&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; ...y el fuego se convirtió en vida...&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; ...y la vida en esperanza...&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; ...debes ir a él...&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; ...podrás encontrarlo y conocerlo...&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; ...él está en todas partes...&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; ...cerca de tí...&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; ...siempre aquí...&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;p&gt;Transcurrieron varias horas que a la niña le parecieron siglos, escuchando el mensaje que le enviaba el Venerable. Luego, aquellas voces bajaron su tono hasta convertirse en un susurro y, al final, se diluyeron en el silencio de la nohe.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Dichosa, Solángel agradeció desde lo más profundo de su ser aquel regalo inesperado, mientras afuera la noche cubría la tierra y ocultaba la presencia de un ser siniestro.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Dos días permaneció en aquel lugar sagrado sumida en sus reflexiones. El Venerable le había hablado de las fuerzas que gobiernan la oscuridad y de su inmenso poder.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Muchos pueblos habían sucumbido cuando quisieron enfrentársele. Los vio, batiéndose valientemente, en los recodos de los ríos, en los surcos de las sementeras, todos los días, en cada rincón de la selva que iban descubriendo, hasta que el miedo y la desesperanza se apoderaban de sus corazones.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La mirada altiva se apagaba y como si un peso inmenso los agobiara, agachaban la cabeza y se entregaban. La escena era siempre la misma. Como si nada existiera se marchaban, dejaban sus cosas, se internaban en la selva y desaparecían para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;-... perdieron la esperanza...&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; ... y con ella la vida&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;- &lt;/span&gt;... sólo la muerte podía esperarlos...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel momento entendió a su madre. Cuando la derrota asomaba a los ojos de Zesmil, Luzbella la alejaba con sus palabras de aliento. Le hablaba de los Mayores, de la lucha incesante que tuvieron que librar para llegar a la dorada planicie que convirtieron en su hogar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;"Fueron muchos los peligro, Zesmil. ¿Recuerdas lo que sucedió en el Lago de la Tristeza? Al principio, cuando comenzaron a atravesarlo, sólo sintieron sus aguas tranquilas que permitían el paso de las piraguas. Pero luego todo desapareció. Una espesa niebla ocultó las cosas, apagó los sonidos y terminó por adormecer sus corazones".&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A Solángel le contó su padre cómo habían dejado de remar, permitiendo que las aguas los arrastraran hasta el centro de la laguna, Nadie supo cuanto tiempo permanecieron hasta que un tambor rompió el silencio. El Padre Mayor empezó a golpearlo con vigor y otros le respondieron. Uno a uno fueron despertando como de un sueño, cogieron los remos y siguiendo su ritmo, navegaron hasta la otra orilla.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;"Siempre los salvó el deseo de llegar a la tierra que los dioses les habían prometido", pensó Solángel. Sin embargo, la asustaba el inmenso poder del mal y las escasas fuerzas que poseía para enfrentarlo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Cuando usted&lt;br /&gt;padre&lt;br /&gt;me habló del mal&lt;br /&gt;sentí miedo&lt;br /&gt;pero su risa bondadosa&lt;br /&gt;me devolvió la tranquilidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el mal&lt;br /&gt;me dijo&lt;br /&gt;es hijo de la oscuridad&lt;br /&gt;nos parece eterno&lt;br /&gt;interminable&lt;br /&gt;hasta que llega la luz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;luego&lt;br /&gt;padre&lt;br /&gt;usted encendía el fuego&lt;br /&gt;y ahuyentaba las sombras&lt;br /&gt;mientras yo&lt;br /&gt;tranquila&lt;br /&gt;reposaba en su regazo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-113441130262804260?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/113441130262804260/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=113441130262804260&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113441130262804260'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113441130262804260'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2005/12/el-venerable.html' title='EL VENERABLE'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-113373095942627068</id><published>2005-12-04T16:05:00.000-05:00</published><updated>2005-12-04T16:15:59.436-05:00</updated><title type='text'>EL SEÑOR DE LOS CRISTALES</title><content type='html'>Cerca del mediodía, Solángel se recostó al pie de un roble y miró con detenimiento las copas de los árboles. “Si fuera tan alta como ellas –pensó- sabría en donde vive la Señora Mañana y si es cierto que en las nubes se guardan los secretos que ya no quieren en la tierra”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna vez, cuando paseaba con Zesmil por los alrededores del Bosque de Araucarias, los sorprendió la noche. Mientras buscaban un lugar seguro para dormir, Solángel quiso saber adonde se había ido la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su padre miró hacia arriba. “Allá, donde termina el cielo, más arriba de las nubes, es donde los dioses guardan la luz, para que los hombres puedan descansar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró más arriba, como le habían enseñado los ancianos. Se imaginó que estaba en la inmensa maloka del cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Libre del pesado cuerpo, su espíritu ascendió con la brisa, tan ligero como un pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con solo desearlo iba de un lado al otro. Deshojó las copas de los árboles, empujó una nube que se cruzó por su camino, acompañó por un rato a un alcaraván y se meció con un vientecillo que viajaba perezosamente a su lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y si no pudiera volver? Por un momento tuvo miedo y cerca de un sauce se detuvo para mirarse allá abajo, indefensa, a merced de la anaconda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; -No te preocupes, las criaturas de la selva velarán su sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado sobre una nube, un hombre de cristal le habló sonriente, adornando sus palabras con miles de colores que se desprendían de sus labios y luego caían a la tierra para pintar todas las cosas que encontraba a su paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco la tibieza de su corazón envolvió a Solángel y sumergida en sus ojos comprendió muchas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; -Cuando la tierra fue creada solo existía n la luz y la oscuridad cubriendo en desorden todo lo existente. Unos minutos era de día, al poco rato venía la noche, para luego volver de nuevo el día y así una y otra vez, sin ton ni son.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;- &lt;/span&gt;-Había que remediar esto y por ello las Señoras del cielo decidieron crear el tiempo y repartírselo. La Primera, sabia y noble, creó la mañana. La Segunda, medrosa y vacilante, formó la tarde. La Tercera, egoísta y malvada, estableció la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; -Pero la dueña de la oscuridad no quedó satisfecha y aprovechando un descuido del Padre Sol, corrió la frontera de sus dominios y se llevó consigo una gran porción de luz, dejando la tierra cubierta de sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; -La timidez de la Segunda permitió el despojo, por lo que hubo de esperarse una reunión de las tres para reordenar las cosas. Pero el acuerdo no se produjo y únicamente quedaron las pocas horas de la mañana para alumbrar la vida del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;- &lt;/span&gt;- ¿Cómo evitar el retorno del caos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; -La Señora Mañana sintió pena por los hombres. Ya no acudían a su encuentro y de vez en cuando los veía deambular, negándose a sonreir. ¿Podría devolverles la felicidad? Mientras reflexionaba, la Aurora depositó en sus manos el cofre que guardaba el amanecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; -Con cuidado lo abrió y absorta contempló la blancura de su luz, pero mientras se adentraba en ella, comprendió el secreto: había que liberar los colores que encerraba y regalarlos al mundo. Así, cada cosa, cara rincón, cada ser, poseería su propia luz, haciendo inútil las pretensiones de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; -De inmediato los desparramó por todos los lugares, pintando de verde las hojas, de azul los ríos, de amarillo el maíz, de carmelita las sementeras, de carmesí el petirrojo. Todos los seres, todas las cosas, tuvieron el suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; -No obstante, la Tercera Señora nbo se dio por vencida y valiéndose de la oscuridad, se llevó consigo los colores, sin imaginarse que ésta sería su última victoria. La Primera Señora, previendo el despojo. me envió a mí, el Señor de los Cristales, para que en cada amanecer los devuelva al mundo, brillantes y renovados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El inmortal guardó silencio, mientras sonriente depositaba en manos de Solángel un prisma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;- &lt;/span&gt;-Guárdalo siempre contigo -fueron sus últimas palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solángel volvió como de un sueño y pensativa guardó el maravilloso regalo entre sus ropas. Por un momento deseó no haber vuelto, pero cuando el Arco Iris se instaló en el cielo, emprendió la marcha con entusiasmo: tenía un nuevo amigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;alguna vez&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;padre&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;usted me mostró un cielo como éste&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;limpio&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;diáfano&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;interminable&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;así debe ser el corazón de los hombres&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;me dijo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;y calló durante un largo rato&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;mientras varias nubes&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;se unían para ocultarlo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;que nunca le pase lo mismo a usted&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Solángel&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;que su corazón permita que miren en su alma&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;o usted&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;como Yagumani&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;se endurecerá para siempre&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-113373095942627068?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/113373095942627068/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=113373095942627068&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113373095942627068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113373095942627068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2005/12/el-seor-de-los-cristales_04.html' title='EL SEÑOR DE LOS CRISTALES'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19365436.post-113312731293179350</id><published>2005-11-27T16:33:00.000-05:00</published><updated>2005-11-29T11:55:17.040-05:00</updated><title type='text'>LA PARTIDA</title><content type='html'>Cuando la claridad se coló por entre las rendijas de la noche, Solángel ya se encontraba en la planicie cercana a la aldea. El momento habìa llegado y durante unos minutos sintió la presencia de Quelima, la madre de los dioses, impartiéndole su bendición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto aparecieron todas las cosas del mundo y la niña pudo contemplar los rincones que formaban su hogar: la maloka, donde los mayores hablan con el cielo; Mirandé, el árbol sagrado que recibe las ofrendas de la cosecha; y el Sendero de la Ausencia, que permite visitar la tierra donde reposan los Anteriores, cuyo regreso se espera cuando el alcaraván cante por última vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerró los ojos por un momento y a sus adentros llegó la imagen de Zesmil, su padre, el conductor de los sobrevivientes. Su vigorosa figura la sostuvo como aquel día, en la hoguera ritual, cuando la presentó a los demás, después de la larga espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde su nacimiento fue llevada por Zesmil a la Gruta de los Iniciados. Debía permanecer oculta hasta los siete años, lejos de toda influencia maligna. "No debe correr la suerte de los demás", advirtieron los Mayores que impotentes, año tras año vieron a los recién nacidos morir a los pocos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ella era diferente. El paso de los meses y los años la hizo más fuerte. Su padre sonreía complacido. Por primera vez en muchos años, su pueblo veía como posible la terminación de sus desgracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, Solángel aprendía del murmullo del riachuelo y el canto del paujil. Pronto supo distinguir cada sonido de la selva y la presencia de los que habitaban en ella. Aunque no entendía muchas cosas, celosamente guardó cada una dentro de sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también cuando la cabecita se le llenaba de muchas preguntas, Zesmil le daba las respuestas. "El mundo es muy grande y tiene muchos peligros", le dijo un día cuando ella quiso que la llevara a conocerlo. "Primero tiene que prepararse".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces la arropó entre sus brazos para protegerla de la lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;lo recuerdo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;padre&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;cuando me mecía con sus palabras&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;en las noches de invierno&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;recuerdo sus ojos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;negros&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;pacientes&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;grandes como su esperanza&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;usted es única&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;me decía&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;mientras sus manos acariciaban mi cabello&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;y con suavidad&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;alejaban mi tristeza&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;cuando usted vino&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Solángel&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;supimos que ellos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;los dioses&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;aún nos recordaban&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;estas eran sus palabras&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;padre&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;que yo recogía en mi corazón&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;mientras pensaba en un día como el de hoy&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;en el que debía partir&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;en busca de mi destino&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La figura del chamán se hizo más cálida y Solángel sintió que la nostalgia la invadía. Sus manos apretaron el pequeño cuarzo que le colgaba del cuello, regalo de los ancianos cuando le enseñaron los muchos misterios de la vida. Le dijeron que lo llevara siempre consigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zesmil después le contó sobre su origen. "Fue lo único que nos quedó del Altar de las Ofrendas, cuando los Ajenos nos arrojaron de nuestra tierra. Lo hemos guardado para usted".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solángel apretó el amuleto contra su pecho y se alejó del poblado por el sendero que conduce a las grandes montañas. A lo lejos las vio inmensas, recortando el cielo con su presencia, y recordó los nombres que les habían dado los antiguos: Zumay, la extensa; Kastiña, la altiva; y Yagumani, la Impenetrable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; -Iba sonriendo, dijo una mujer. Llevaba una mochila terciada y sus pies no parecían tocar el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; -Sus ojos eran transparentes, contó otro. Cuando la llamé para preguntarle si había llegado el momento, me miró muy adentro, como si conociera todos los secretos y sólo me dejó su sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt; -La quise acompañar por lo menos hasta la Fuente Dorada, habló el cazador que la halló en el camino, pero desatendió mis ruegos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El misionero, llegado en el invierno pasado, le faltó valor para seguirla, como aquella tarde cuando le dijo que Shamux, el dios cóndor, no existía. Ella se limitó a sonreir mientras fijaba su mirada en el cielo. "Algún día vendrá a visitarnos", fue su única respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto el follaje borró la pequeña silueta y aunque la tristeza cubrió el caserío, en el corazón de cada uno de estos seres cansados renació la esperanza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19365436-113312731293179350?l=solangel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://solangel.blogspot.com/feeds/113312731293179350/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19365436&amp;postID=113312731293179350&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113312731293179350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19365436/posts/default/113312731293179350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://solangel.blogspot.com/2005/11/la-partida.html' title='LA PARTIDA'/><author><name>Marco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02214828606222998897</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
